El Butterfinger sabe a mantequilla de maní dulce y tostada, con un toque de caramelo crujiente y una capa de chocolate con leche por fuera. Su centro es crocante y escamoso, y se desgrana fácilmente al morderlo. [1, 2, 3, 4, 5]
Textura y Sabor
Centro crujiente: Tiene capas de maní molido mezclado con caramelo duro que se siente arenoso y crocante a la vez.
Mantequilla de maní: El sabor a maní domina por completo, con un buen balance entre dulce y un ligero punto salado.
Capa de chocolate: Una cobertura suave de chocolate con leche que contrasta con lo seco y crujiente del interio
